{"id":181,"date":"2012-03-03T13:28:25","date_gmt":"2012-03-03T16:28:25","guid":{"rendered":"http:\/\/elcubodeamberes.com.ar\/wp\/?p=181"},"modified":"2016-07-09T20:35:37","modified_gmt":"2016-07-09T23:35:37","slug":"una-de-espias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/2012\/03\/una-de-espias\/","title":{"rendered":"Una de esp\u00edas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/spy.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/spy.png\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"180\" class=\"alignnone size-full wp-image-182\"><\/a>Hace aproximadamente un mes le\u00ed una excelente nota publicada en el blog <a href=\"http:\/\/t.co\/avZYL22S\">Papel en blanco<\/a>. Su autor, <a href=\"http:\/\/www.papelenblanco.com\/autor\/sergio-parra\">Sergio Parra<\/a>, la titul\u00f3: \u00abNo te equivoques: la literatura no debe ser realista sino veros\u00edmil\u00bb.<\/p>\n<p>En l\u00edneas generales, su planteo es que la vida real puede ser mucho menos atractiva que la ficci\u00f3n en la medida en que la ficci\u00f3n sea, justamente, veros\u00edmil. \u00abSi la gente suele creerse la realidad es porque se presenta como realidad (en las noticias de la tele, en un peri\u00f3dico, en un ensayo), pero si sabemos de antemano que lo presentado es ficci\u00f3n, entonces ya no nos creemos lo mismo que creer\u00edamos en otro soporte de no ficci\u00f3n\u00bb, afirma el escritor.<\/p>\n<p>Amante de los lugares comunes, debo decir que el art\u00edculo de Parra me viene como anillo al dedo, porque a continuaci\u00f3n tratar\u00e9 de contar con la mayor fidelidad posible algo que me pas\u00f3 esta semana. Les aseguro que fue real, believe it or not (thanks to Jack Palance).<!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es martes posferiado y tengo que estar en el centro m\u00e1s temprano que lo habitual. Me subo a un #subte casi vac\u00edo y llego a mi destino en menos de diez p\u00e1ginas. El sol ilumina solo la mitad del obelisco; la combinaci\u00f3n de brillo y opacidad le dan al \u00edcono porte\u00f1o el aspecto de dos bloques superpuestos. La ma\u00f1ana est\u00e1 fresquita y eso se manifiesta en los peatones: desprevenidos de mangas cortas caminan apurados y apretando el cuerpo, espectantes al cambio del sem\u00e1foro para cruzar hacia la vereda del sol. Los turistas, como siempre, lucen sus sobrias musculosas, bermudas y ojotas como si estuvieran en Canc\u00fan.<\/p>\n<p>Es temprano. Miro el reloj y decido gastar en un bar los veinte minutos de chang\u00fc\u00ed que tengo. Elijo una mesa junto a la ventana y abro el diario mientras el mozo se aleja en busca de un caf\u00e9 con leche y dos medialunas de grasa. En la mesa de al lado un hombre de unos 30 a\u00f1os lee la misma p\u00e1gina del mismo diario mientras le da un sorbo a su taza: \u00ab<a href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1452154-cristina-frases-discurso-rosario\">Las frases m\u00e1s destacadas<\/a>\u00bb del discurso presidencial en Rosario con motivo del bicentenario de la creaci\u00f3n de la bandera argentina. En pleno proceso de digesti\u00f3n de la primera medialuna y de la segunda frase, escucho lo que fue el comienzo de una conversaci\u00f3n&#8230; inveros\u00edmil.<\/p>\n<p>\u00abLo del accidente del tren de Once fue todo armado\u00bb dice una voz ronca desde la mesa de al lado y las letras del diario se me desordenan hasta volverse inservibles. Tratando de no evidenciar mi curiosidad, giro la cabeza. Un hombre sesent\u00f3n, robusto, desali\u00f1ado, se ha sentado a la mesa de mi vecino y le tira esa frase sin el menor protocolo. El di\u00e1logo sigue m\u00e1s o menos as\u00ed:<\/p>\n<p>\u2014Armaron el accidente para apretar a los familiares de Croma\u00f1\u00f3n \u2014Es el segundo disparo de la voz gruesa.<\/p>\n<p>\u2014Aj\u00e1&#8230; \u2014Mi vecino le responde con indiferencia. Es evidente que no le quiere dar bola.<\/p>\n<p>\u2014En serio. Yo s\u00e9 lo que te digo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfApretarlos para qu\u00e9? \u2014Pregunta mi vecino, m\u00e1s por cortes\u00eda que por inter\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014Para que abran Bartolom\u00e9 Mitre.<\/p>\n<p>La trama de una novela negra en tiempo real empieza a darme vueltas en la cabeza; imagino los oscuros objetivos ocultos detr\u00e1s de la apertura de la calle Mitre, y los objetivos ocultos detr\u00e1s de los oscuros objetivos ocultos detr\u00e1s de la apertura de la calle Mitre, y los objetivos ocultos detr\u00e1s de los objetivos ocultos detr\u00e1s de los oscuros objetivos ocultos detr\u00e1s de la apertura de la calle Mitre, y as\u00ed se me enfr\u00eda el caf\u00e9 con leche y concluyo que lo del accidente ha sido armado por los due\u00f1os del bar para venderme un segundo caf\u00e9 con leche y de ese oscuro modo engrosar sus ya ping\u00fces ganancias.<\/p>\n<p>La voz ronca ataca de nuevo y empiezo a sentir pena por mi vecino.<\/p>\n<p>\u2014Vos no me cre\u00e9s porque no sab\u00e9s qui\u00e9n soy yo \u2014y sin esperar respuesta se acerca todav\u00eda m\u00e1s y baja la voz\u2014. Yo soy el director regional de Interpol. Para toda Am\u00e9rica Latina. \u00bfVos a qu\u00e9 te dedic\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014Soy contador \u2014Responde pero no lo mira.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Contador! Dame tu n\u00famero de celular porque te puedo necesitar para un proyecto que tengo.<\/p>\n<p>\u2014No&#8230; Yo no tengo celular.<\/p>\n<p>\u2014No te preocup\u00e9s, anot\u00e1 el m\u00edo y llamame ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Incre\u00edblemente, mi vecino de 30 saca del bolsillo su celular y, uno a uno, graba en la memoria del aparato los ocho n\u00fameros que le dicta la voz ronca. \u00abComisario Berm\u00fadez\u00bb, le apunta para m\u00e1s datos.<\/p>\n<p>\u2014Ya estoy retirado, por eso estoy de civil, pero yo trabajo todo el tiempo. Tengo que cuidar a la gente. A vos tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>\u2014Bueno \u2014mi vecino se para\u2014, me tengo que ir a trabajar. Hasta luego.<\/p>\n<p>\u2014Llamame ma\u00f1ana \u2014mi vecino ya camina por la vereda y la voz ronca se pone a hojear el diario que qued\u00f3 sobre la mesa.<\/p>\n<p>Tomo un sorbo de caf\u00e9 con leche helado para pasar la \u00faltima medialuna de grasa. Vuelvo a la p\u00e1gina del diario en la que de a poco se empiezan a ordenar algunas letras; su combinaci\u00f3n toma forma y sentido conocidos: \u00abjusticia\u00bb, \u00abpericia\u00bb, \u00abresponsables\u00bb, \u00abjusticia\u00bb, \u00abtragedia\u00bb, \u00abdolor\u00bb, \u00abmuerte\u00bb, \u00abjusticia\u00bb \u00abv\u00edbora\u00bb. \u00bfV\u00edbora?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 hac\u00e9s, V\u00edbora! \u2014La voz ronca me patea una vez m\u00e1s el tablero del <em>scrabble<\/em>. A la mesa de al lado llega un hombre flaco y desgarbado que, despu\u00e9s de un apret\u00f3n de manos, se sienta.<\/p>\n<p>\u2014Invitame un t\u00e9 \u2014pide la primera voz.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ayer pagu\u00e9 yo! \u00a1Hoy te toca a vos!<\/p>\n<p>\u2014No grit\u00e9s, V\u00edbora \u2014la voz mira con cuidado a su alrededor\u2014. Dale, ma\u00f1ana te invito yo.<\/p>\n<p>Supongo que ante la orden del comisario de no gritar, el \u00abV\u00edbora\u00bb no llama al mozo, sino que se levanta y camina hasta la barra para hacer el pedido. La voz, entonces, arremete contra lo \u00fanico que puede arremeter: contra m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014\u00c9l es el V\u00edbora.<\/p>\n<p>\u2014Aj\u00e1&#8230; \u2014digo siguiendo el libreto del contador.<\/p>\n<p>\u2014Yo lo met\u00ed en cana en la d\u00e9cada del 60, cuando \u00e9l era el jefe de la barra de Banfield. Ahora labura conmigo. Es un capo el V\u00edbora.<\/p>\n<p>Trato de armar una respuesta juntando letras del diario, pero el regreso a la mesa del esmirriado exbarra me exime de la tarea.<\/p>\n<p>\u2014Tengo un laburo para vos, V\u00edbora. Tenemos que ir a Brasil.<\/p>\n<p>\u2014Pero gordo&#8230; yo sal\u00ed ayer.<\/p>\n<p>\u2014Ah, por eso hac\u00eda tiempo que no te ve\u00eda. \u00bfEn cu\u00e1l estabas?<\/p>\n<p>\u2014En el Borda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9? Yo sal\u00ed la semana pasada, pero tenemos que laburar. Dale, invitame un t\u00e9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llegado este punto tuve que irme. Mientras caminaba por Diagonal Norte record\u00e9 la nota de Parra y tuve la certeza de que estaba en un brete. Quer\u00eda escribir sobre esto. Ten\u00eda que escribir sobre esto, a\u00fan a sabiendas de que, por real que fuera, resultar\u00eda absolutamente inveros\u00edmil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace aproximadamente un mes le\u00ed una excelente nota publicada en el blog Papel en blanco. 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