{"id":476,"date":"2015-06-21T12:37:52","date_gmt":"2015-06-21T15:37:52","guid":{"rendered":"http:\/\/carranza.com.ar\/blog\/?p=476"},"modified":"2015-10-28T18:32:04","modified_gmt":"2015-10-28T21:32:04","slug":"a-un-paso-de-distancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/2015\/06\/a-un-paso-de-distancia\/","title":{"rendered":"A un paso de distancia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-477\" src=\"http:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Babys-foot-2.jpg\" alt=\"Piecito\" width=\"220\" height=\"157\" \/>Fue hace tanto tiempo y hace tan poco. Imagin\u00e9 ese momento durante meses. Nueve meses. Imagin\u00e9 lo que pude. Y no me culpo, porque lo que se siente llegado el momento es imposible de predecir para cualquiera. Nos pasa a cada rato. Podemos imaginar el calor sofocante que tendremos el pr\u00f3ximo enero, pero dif\u00edcilmente podamos anticipar las sensaciones que nos depara ese d\u00eda de cuarenta y dos grados de sensaci\u00f3n t\u00e9rmica. Y si nos pasa con algo que hemos vivido infinidad de veces, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda no pasarnos con una experiencia tan absoluta y totalmente nueva como esta?<!--more--><\/p>\n<p>\u201cEs un hermoso var\u00f3n\u201d. Mentira. Dista mucho de ser hermoso. Nadie puede decir que un beb\u00e9 reci\u00e9n nacido es hermoso. Arrugado por meses de contacto con el l\u00edquido amni\u00f3tico, la cabeza deformada para facilitar el paso por el canal uterino. \u00bfHermoso? Vamos.<\/p>\n<p>La enfermera se lo lleva a un cuarto contiguo para pesarlo y ponerlo un poco m\u00e1s presentable y me hace se\u00f1as para que la siga. Entro. \u201cTres trescientos\u201d me dice, y lo pone en mis brazos y me inunda una sensaci\u00f3n de miedo que no hab\u00eda sentido antes. No es el miedo que te produce leer una novela de Stephen King o encontrarte en un callej\u00f3n oscuro con Hannibal Lecter en persona o que aparezca por debajo de la puerta el resumen de la tarjeta de cr\u00e9dito. No. Es otra clase de miedo. Lo llamo miedo porque no s\u00e9 c\u00f3mo llamarlo. Es como agarrar la angustia, el temor y la ansiedad, sumarle la responsabilidad y la incertidumbre, agregarle una oleada infinita de amor y ternura y meter todo junto en la Moulinex. Y tomarlo de un trago.<\/p>\n<p>Le sostengo la cabeza con la mano y sus cincuenta cent\u00edmetros de beb\u00e9 se recuestan \u00edntegros sobre mi antebrazo. Siento el contacto con su vida. Lo miro y lo admiro. No nos hemos presentado y es \u00e9l quien decide dar el primer paso. Literalmente. Me muestra la planta del pie, y con eso me dice \u201chola, ac\u00e1 estoy, soy tu hijo\u201d. No es su rostro ni el movimiento irreverente de sus brazos. Es su pie. Un pie peque\u00f1\u00edsimo, todav\u00eda arrugado, adorable. Y me gana para siempre.<\/p>\n<p>Vuelvo a la sala de partos con los brazos ocupados y nuestras miradas se cruzan. La verdadera art\u00edfice de mi paternidad, la que hizo todo el trabajo, est\u00e1 ah\u00ed mir\u00e1ndome con los ojos inundados. No necesit\u00f3 estar presente para comprender lo que pas\u00f3 en ese cuarto contiguo. Mi admiraci\u00f3n ahora se concentra toda en ella.<\/p>\n<p>Fue hace tanto tiempo y hace tan poco. Fue hace 27 a\u00f1os. Y hace 24. Y tambi\u00e9n hace 17. Y pasaron apenas 11. Y cada vez fue lo mismo. Exactamente lo mismo. Y tan diferente como cada uno de ellos. Tuve a cada uno de ellos recostado en mi antebrazo y con cada uno ensayamos esa formalidad piecito-pap\u00e1.<\/p>\n<p>Puntos de inflexi\u00f3n. Giros. Cambios de rumbo. Vivo intentando, equivoc\u00e1ndome y corrigiendo como un bote diminuto que prepotea en medio de la tormenta. \u00bfQu\u00e9? \u00bfQue si aprendo? No, esto no se aprende. No hay tiempo para aprender mientras se torean olas de quince metros. Me basta con dejar una ola atr\u00e1s y esperar entero la siguiente. \u00bfQue por qu\u00e9 sonr\u00edo entonces? Porque lo disfruto, porque me fascina y me siento vivo. Porque ser padre me convirti\u00f3 en un guerrero. O eso me gusta creer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue hace tanto tiempo y hace tan poco. Imagin\u00e9 ese momento durante meses. Nueve meses. Imagin\u00e9 lo que pude. Y no me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":477,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[316,310,314,315,313,312,311,137],"class_list":["post-476","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos","tag-bebe","tag-dia-del-padre","tag-familia","tag-hannibal-lecter","tag-hijos","tag-mama","tag-papa","tag-stephen-king"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=476"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":478,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476\/revisions\/478"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/477"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}