{"id":600,"date":"2016-02-11T18:49:07","date_gmt":"2016-02-11T21:49:07","guid":{"rendered":"http:\/\/carranza.com.ar\/blog\/?p=600"},"modified":"2018-10-05T16:19:07","modified_gmt":"2018-10-05T19:19:07","slug":"keiro-no-hi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/2016\/02\/keiro-no-hi\/","title":{"rendered":"Keir\u00f4 no hi"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-837\" src=\"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/viejo-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"146\" srcset=\"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/viejo-300x199.jpg 300w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/viejo-768x510.jpg 768w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/viejo-830x552.jpg 830w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/viejo-230x153.jpg 230w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/viejo-350x233.jpg 350w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/viejo-480x319.jpg 480w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/viejo-272x182.jpg 272w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/viejo.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 220px) 100vw, 220px\" \/>Treinta y seis horas despu\u00e9s de haber salido de Buenos Aires llegu\u00e9 al Aeropuerto Internacional de Narita para enfrentarme al que ser\u00eda el primer agosto estival de mi vida. El sol del mediod\u00eda reduc\u00eda las sombras a su m\u00ednima expresi\u00f3n y los sombreros y sombrillas eran un accesorio corriente en la calle. El impacto cultural fue tan grande que por un momento me hIzo olvidar las quejas de mi cuerpo por las 12 horas de diferencia con Argentina.<br \/>\n\u201cNo duerma\u201d, me alertaron en el hotel. \u201cEspere a la noche\u201d. No dorm\u00ed en todo el d\u00eda y reci\u00e9n despu\u00e9s de cenar me acerqu\u00e9 a la cama. No dorm\u00ed en toda la noche.<!--more--><\/p>\n<p>Como llegu\u00e9 un s\u00e1bado y no empezar\u00eda a trabajar hasta el lunes, sal\u00ed a hacer un reconocimiento del lugar. Era, por otra parte, una buena excusa para no dormirme. Ped\u00ed en la recepci\u00f3n un mapa de la ciudad que vino acompa\u00f1ado de una muy gentil lista de recomendaciones, todas orientadas a optimizar mi tiempo, ninguna relacionada con la seguridad. A pesar de haber llegado poco tiempo despu\u00e9s del lamentable ataque al metro con gas sar\u00edn, Tokio es una de las ciudades m\u00e1s seguras que conozco.<\/p>\n<p>Tom\u00e9 el metro en la estaci\u00f3n de Shinjuku. Mucha gente leyendo. Mucha gente durmiendo. Con el tiempo fui entendiendo que el ritmo de vida exige aprovechar cada momento del d\u00eda. Por eso en el metro, el que no lee, duerme.<\/p>\n<p>Cuando se abri\u00f3 la puerta en la primera parada el bullicio me hizo levantar la vista. Entraron cinco o seis adolescentes que se hicieron notar no solo por el ruido (ahora creo que no era ruido sino un gran contraste con el silencio que reina habitualmente) sino por su aspecto: tatuajes, piercing y cabellos coloridos peinados en forma de cresta. Se sentaron todos juntos, hablando y ri\u00e9ndose sin parar. La cantidad de gente aumentaba a medida que la formaci\u00f3n avanzaba. En la estaci\u00f3n Ropongi subi\u00f3 una pareja de ancianos y fue entonces cuando ese pa\u00eds peque\u00f1ito ubicado en las ant\u00edpodas de mi casa empez\u00f3 a llenarme la cara de lecciones.<\/p>\n<p>Cuando las puertas se cerraron el silencio hab\u00eda vuelto al vag\u00f3n. Mir\u00e9 hacia donde estaban sentados los adolescentes y los vi levantarse en silencio, con la cabeza inclinada en un claro signo de reverencia. Todos, absolutamente todos ellos, sin levantar la vista, dejaron sus asientos a disposici\u00f3n de la pareja de ancianos. Solo despu\u00e9s de que los viejitos se sentaron, volvieron a su bulliciosa conversaci\u00f3n, ahora de pie.<\/p>\n<p>De a poco me fui acostumbrando a esa sociedad que sustenta sus bases en la dignidad y en el respeto al otro. Tuve incluso la oportunidad de experimentar \u2014creo que fue en los primeros d\u00edas de septiembre\u2014 el D\u00eda del Respeto a los Mayores (keir\u00f4 no hi), un feriado instaurado para honrar a los ancianos y agradecerles todo lo que han hecho por la sociedad. Ese d\u00eda fui invitado por un amigo local a comer a su casa y conoc\u00ed a su padre, un hombre con el que no necesit\u00e9 hablar para poder entenderme. Sus diferentes miradas, las arrugas de su cara, el movimiento involuntario de sus manos manchadas, todo en \u00e9l me habl\u00f3.<\/p>\n<p>Aunque no volv\u00ed a pisar suelo nip\u00f3n, regres\u00e9 a Jap\u00f3n muchas veces en todos estos a\u00f1os. Cada lugar, cada momento, cada lecci\u00f3n que recib\u00ed de su cultura est\u00e1 ac\u00e1, conmigo.<\/p>\n<p>Y duele un poco.<\/p>\n<p>En un mes mi padre cumplir\u00e1 ochenta y tres a\u00f1os. Creo no equivocarme al pensar que su cumplea\u00f1os ser\u00e1 para \u00e9l una suerte de meta alcanzada, de objetivo cumplido. Sus hijos y nietos nos reuniremos con \u00e9l para disfrutarlo. Y para honrarlo. Y lo disfrutaremos y lo honraremos.<\/p>\n<p>El problema \u2014el que duele\u2014 es que en la Argentina no solo no tenemos un D\u00eda del Respeto a los Mayores, sino que no tenemos el menor respeto por nuestros mayores. Los viejos nos molestan.<\/p>\n<p>El 7 de febrero pasado mi padre inici\u00f3 el tr\u00e1mite para que el PAMI (el servicio social que \u00abatiende\u00bb a los jubilados en Argentina) le proporcione los aud\u00edfonos indicados por el m\u00e9dico especialista. Siete meses despu\u00e9s sigue esperando sus aud\u00edfonos, mientras su aislamiento se profundiza d\u00eda tras d\u00eda.<\/p>\n<p>Mientras tanto, el PAMI informa que la entrega puede demorar hasta un a\u00f1o. Queda la amarga sensaci\u00f3n de que los expedientes son ordenados en funci\u00f3n de la edad de los demandantes para reducir las entregas. Apuestan a que se van a morir antes.<\/p>\n<p>Somos un pa\u00eds de inmigrantes, de hombres y mujeres que se rompieron el lomo para progresar, pero no es un mensaje que estemos acostumbrados a transmitirles a nuestros hijos. El a\u00f1o pasado, a ra\u00edz de una tarea escolar, tuve el placer de compartir con mi hija la investigaci\u00f3n y construcci\u00f3n de nuestro \u00e1rbol geneal\u00f3gico familiar. Fue un ejercicio interesante para comprender que somos nosotros, pero tambi\u00e9n somos nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros etc\u00e9teras.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, nos es imposible pensar m\u00e1s all\u00e1 del l\u00edmite de la frente. Nos cansamos de decir que tenemos un pa\u00eds con grandes riquezas, con recursos naturales inigualables. Nos falta entender \u2014como s\u00ed entienden otras culturas\u2014 que nuestros ancianos son una de nuestras mayores riquezas, y debemos honrarlos.<\/p>\n<p>Cada vez que veo a mi padre, cada vez que me siento a charlar con \u00e9l, me transporto a esa peque\u00f1a habitaci\u00f3n en los suburbios de Tokio y ah\u00ed estamos, los dos, sentados sobre nuestros tatamis ensayando un intercambio bidireccional de experiencia y respeto. Y a veces hasta se me suelta una l\u00e1grima que atrapo antes de que \u00e9l lo note. Y \u00e9l, sabio, hace como que no lo nota.<\/p>\n<div id=\"spoon-plugin-kncgbdglledmjmpnikebkagnchfdehbm-2\" style=\"display: none;\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Treinta y seis horas despu\u00e9s de haber salido de Buenos Aires llegu\u00e9 al Aeropuerto Internacional de Narita para enfrentarme al que ser\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":601,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[330,331,328,332,329],"class_list":["post-600","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos","tag-anciano","tag-dia-del-respeto-a-los-mayores","tag-japon","tag-keiro-no-hi","tag-tokio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=600"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/600\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":838,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/600\/revisions\/838"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/601"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}