{"id":738,"date":"2017-01-19T14:36:01","date_gmt":"2017-01-19T17:36:01","guid":{"rendered":"http:\/\/carranza.com.ar\/?p=738"},"modified":"2017-02-07T09:50:04","modified_gmt":"2017-02-07T12:50:04","slug":"la-comunidad-del-anillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/2017\/01\/la-comunidad-del-anillo\/","title":{"rendered":"La comunidad del anillo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-739\" src=\"http:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/DSC_0586-300x201.jpg\" width=\"200\" height=\"134\" srcset=\"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/DSC_0586-300x201.jpg 300w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/DSC_0586-768x516.jpg 768w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/DSC_0586-1024x688.jpg 1024w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/DSC_0586-830x557.jpg 830w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/DSC_0586-230x154.jpg 230w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/DSC_0586-350x235.jpg 350w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/DSC_0586-480x322.jpg 480w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/DSC_0586-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/>Lleg\u00f3 el momento que tanto hab\u00edamos esperado. Ese momento c\u00falmine que la industria del cine no se cansa de explotar con primeros planos, c\u00e1maras lentas y musicalizaciones melosas, nos ten\u00eda ahora como protagonistas. Sin primeros planos, sin c\u00e1maras lentas, sin m\u00fasica de ning\u00fan tipo. \u201cNo pasa\u201d, le susurr\u00e9.<\/p>\n<p>El 7 de enero me levant\u00e9 temprano. Llevaba solo dos d\u00edas en San Mart\u00edn de los Andes y ya me sent\u00eda mejor. Ven\u00eda de recibir el A\u00f1o Nuevo solo, iluminado por una vela en una habitaci\u00f3n cuya ventana sin vidrios combinaba a la perfecci\u00f3n con el estilo de una casa sin luz, sin gas, sin agua y sin nada. As\u00ed hab\u00eda empezado para m\u00ed el a\u00f1o 1987 en la casita de Trevelin, veinticinco kil\u00f3metros al sudoeste de Esquel.<!--more--><\/p>\n<p>Mientras tomaba el caf\u00e9 solo pod\u00eda pensar en una cosa: no ten\u00eda ni un centavo. Todo mi capital consist\u00eda en dos pasajes en \u00f3mnibus a Temuco, Chile, que hab\u00edan minado el l\u00edmite de mi \u00fanica tarjeta de cr\u00e9dito. A las ocho sal\u00ed para el banco con la esperanza de encontrarme con la transferencia prometida. Camin\u00e9 imaginando al empleado que me dec\u00eda \u201cFirme ac\u00e1 y pase por la caja\u201d. La realidad fue un poco diferente.<\/p>\n<p>A media ma\u00f1ana me puse el traje azul, la camisa blanca y la corbata azul con rayas blancas, y a las doce nos encontramos todos en la puerta del Registro Civil. Tan pronto como los testigos firmaron y la jueza dio el tr\u00e1mite por terminado sal\u00ed corriendo al banco, ahora s\u00ed seguro de volver sin eco en los bolsillos. Nada.<\/p>\n<p>Mi empleador en Esquel era un hombre de negocios con un par de defectos. El primero de ellos, que no me afectaba de manera directa, era su necesidad compulsiva de convertir sus ganancias en whisky. El otro, que s\u00ed me afectaba, ten\u00eda que ver con su falta de memoria para pagarme el sueldo, seguramente provocada por su primer defecto. Fue as\u00ed que en nuestra \u00faltima conversaci\u00f3n balbuce\u00f3: \u201c<em>Viaje tdanquilo que, hic, que ed mi\u00e9dcoles le, hic, le hago una tdansfedencia<\/em>\u201d. Y as\u00ed fue como, tranquilo, part\u00ed rumbo a San Mart\u00edn de los Andes.<\/p>\n<p>Mi hermana mayor \u2014no mayor que yo, pero s\u00ed la mayor de las mujeres\u2014 y mi cu\u00f1ado oficiaron de testigos y con ellos fuimos a almorzar apenas volv\u00ed del banco. Con ellos y con mi sobrina reci\u00e9n llegada al mundo, que musicaliz\u00f3 nuestros platos con sus alaridos.<\/p>\n<p>A primera hora de la tarde recib\u00ed la noticia de que la transferencia bancaria se hab\u00eda transformado en un giro postal que deb\u00eda cobrar en el correo. Llegu\u00e9 a las oficinas de General Roca al 600 con el pecho hinchado de la emoci\u00f3n, solo para enterarme de que \u201clos giros se pagan por la ma\u00f1ana\u201d. Podr\u00eda haber vuelto al d\u00eda siguiente de no ser por los pasajes que nos tendr\u00edan cruzando la cordillera desde las siete de la ma\u00f1ana. Una brillante gesti\u00f3n diplom\u00e1tica de mi padre con el jefe de Correos activ\u00f3 la excepci\u00f3n que toda regla debe tener, y para las cinco de la tarde mis bolsillos tintineaban como los de Rico McPato.<\/p>\n<p>La ceremonia religiosa hab\u00eda sido arreglada con tiempo y pactada para el mi\u00e9rcoles 7 de enero a las nueve de la noche. El cura, un tipo macanudo, se encargar\u00eda de los arreglos florales y de coordinar con la organista las piezas musicales para cada momento de la ceremonia. Con todos los problemas resueltos me ba\u00f1\u00e9, me afeit\u00e9, me puse el traje azul, la camisa blanca y la corbata azul con rayas blancas y faltando quince minutos para las nueve me fui para la iglesia.<\/p>\n<p>Estaba cerrada.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 por un pasillo lateral hacia la casa parroquial. La oscuridad era absoluta. No hab\u00eda nadie. Me qued\u00e9 parado ah\u00ed, en ese pasillo oscuro en medio de la noche, pensando si hab\u00eda sido una buena idea. Digo, tantas se\u00f1ales del universo tratando de hacerme desistir de algo por lo que yo no paraba de luchar. Levant\u00e9 la cabeza y mir\u00e9 las estrellas. \u00bfEstaba bien contradecir al universo? A los dinosaurios nos les fue muy bien con eso. \u00bfEra yo m\u00e1s poderoso que un Tiranosaurio Rex como para seguir insistiendo, a\u00fan cuando lo \u00fanico que faltaba era que me cayera un meteorito en la cabeza? Las luces de un auto entrando a la casa parroquial me pegaron los pies al suelo. Era el cura.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hac\u00e9s ac\u00e1? \u2014me pregunt\u00f3 mientras bajaba apurado del auto, como si se hubiera olvidado algo.<br \/>\n\u2014Vine a casarme.<br \/>\n\u2014Pero no es hoy, es ma\u00f1ana.<br \/>\n\u2014No, no es ma\u00f1ana. Es hoy \u2014insist\u00ed esperando la represalia del universo en forma de meteorito.<\/p>\n<p>El cura abri\u00f3 la puerta del costado que daba a la sacrist\u00eda y entr\u00f3 corriendo. Encendi\u00f3 la luz y abri\u00f3 un libro que, supongo, era la agenda de actividades de la iglesia. Mientras le\u00eda, su cara se mimetizaba con el color del papel. Mir\u00f3 por un segundo mi look de mu\u00f1eco de torta y sali\u00f3 disparado hacia el tablero de luces. La nave de la iglesia retumb\u00f3 con el accionar de las teclas hasta que cada rinc\u00f3n qued\u00f3 iluminado. Puso un libro sobre el altar, encendi\u00f3 un par de velas y corri\u00f3 a abrir la puerta principal. Vol\u00f3 de nuevo hacia el altar \u2014no recuerdo haberlo visto correr\u2014 y se par\u00f3 a mi lado, ya con el atuendo adecuado para la ceremonia. \u201cMir\u00e1 hacia la puerta\u201d, me dijo.<\/p>\n<p>Y la mand\u00edbula me golpe\u00f3 el pecho.<\/p>\n<p>Ella atraves\u00f3 la puerta principal con su vestido blanco y una sonrisa inolvidable. Del brazo de su hermano recorri\u00f3 en silencio \u2014la organista estaba citada para el d\u00eda siguiente\u2014 unos pocos metros hasta que se top\u00f3 con el atril preparado para las ofrendas de la misa de la ma\u00f1ana. Me pregunt\u00e9 si lo esquivar\u00edan o abrir\u00edan los brazos para pasarlo uno de cada lado. Lo esquivaron y volvieron a caminar por el centro hacia el altar.<\/p>\n<p>\u201cNo pasa\u201d, le susurr\u00e9.<\/p>\n<p>Mi anillo qued\u00f3 atascado justo antes de la articulaci\u00f3n y ella decidi\u00f3 no insistir. El suyo, sin embargo, le qued\u00f3 pintado. Mantuve por un momento su mano entre las m\u00edas y lo mir\u00e9 hasta que las l\u00e1grimas confundieron todo.<\/p>\n<p>El 7 de enero se cumplieron 30 a\u00f1os de ese momento, y aunque en este tiempo el universo intent\u00f3 varias veces doblegarnos con su mala onda, siento que juntos les ganamos a los dinosaurios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lleg\u00f3 el momento que tanto hab\u00edamos esperado. 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