{"id":769,"date":"2017-10-19T09:49:06","date_gmt":"2017-10-19T12:49:06","guid":{"rendered":"http:\/\/carranza.com.ar\/?p=769"},"modified":"2017-10-19T09:49:06","modified_gmt":"2017-10-19T12:49:06","slug":"ayer-me-robaron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/2017\/10\/ayer-me-robaron\/","title":{"rendered":"Ayer me robaron"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-770 size-medium\" src=\"http:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/yo-300x54.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"54\" srcset=\"https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/yo-300x54.jpg 300w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/yo-768x139.jpg 768w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/yo-1024x186.jpg 1024w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/yo-830x150.jpg 830w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/yo-230x42.jpg 230w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/yo-350x63.jpg 350w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/yo-480x87.jpg 480w, https:\/\/carranza.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/yo.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Ayer me robaron. Tres tipos. Me robaron el bolso con mi notebook nueva, efectos personales y a\u00f1os de trabajo y esfuerzo. Tambi\u00e9n, durante un tiempo, me robaron la dignidad. Me sent\u00ed vulnerable, desnudo, ultrajado.<\/p>\n<p>El transporte a\u00e9reo es el m\u00e1s seguro del mundo por una raz\u00f3n muy simple: cuando se produce un accidente, un manojo de tipos se ocupa de establecer las causas y neutralizarlas, a veces con soluciones tan simples como poner una tapita sobre un interruptor para que no sea accionado accidentalmente con el codo. El resultado es contundente: nunca m\u00e1s se caer\u00e1 un avi\u00f3n por esa raz\u00f3n. Pero esto solo sucede en la industria aeron\u00e1utica, y es producto del impacto que genera en la sociedad un accidente a\u00e9reo. No solo por la cantidad de v\u00edctimas, sino porque todav\u00eda, a estas alturas del siglo XXI, la mayor\u00eda de nosotros piensa que un avi\u00f3n volando es \u00abcosa &#8216;e mandinga\u00bb.<\/p>\n<p>Ayer me robaron y, a pesar de mi pragmatismo, cada tanto las im\u00e1genes vuelven.<\/p>\n<p>Lo l\u00f3gico, tal vez, ser\u00eda ponerme a putear contra el Ministerio de Seguridad desde la cabeza hasta la \u00faltima subsecretar\u00eda, pasando por los organismos descentralizados y, ya que estamos, la Comisi\u00f3n Bicameral de Seguridad Nacional del Honorable Congreso de la Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero no. No vale la pena. Ellos se especializan en curitas. No entienden de aeron\u00e1utica. Tal vez, si por cada muerto en un hecho delictivo murieran al mismo tiempo 600 personas m\u00e1s de manera aleatoria, aprender\u00edan. Pero no, eso no pasa.<\/p>\n<p>En cambio yo apunto, se\u00f1alo y hago totalmente responsable del hecho que me toc\u00f3 vivir al Ministerio de Educaci\u00f3n.<br \/>\nHay una diferencia sustancial entre ser pobre y estar en la pobreza. Yo he estado en la pobreza alguna vez, pero gracias a la educaci\u00f3n nunca he sido pobre. El tema es que por estas latitudes los gobiernos necesitan de los pobres y por lo tanto restringen y condicionan la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El estado actual del sistema educativo argentino no es producto de la desidia, sino de una necesidad estrat\u00e9gica y centenaria de profundizar las diferencias sociales.<\/p>\n<p>Ayer me robaron y, mientras las im\u00e1genes se van borrando, yo sigo tratando de convencer a quien se me ponga adelante de que, a menos que empecemos a tomar en serio la educaci\u00f3n, seguiremos siendo un pa\u00eds inviable.<\/p>\n<p>Un favor al pie: No estoy criticando a un gobierno, sino cuestionando al Estado. No me pongan ning\u00fan sayo ni traten de identificarme con ning\u00fan bando (o banda). En la grieta solo se caen los que tienen los ojos tapados. No es mi caso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ayer me robaron. Tres tipos. Me robaron el bolso con mi notebook nueva, efectos personales y a\u00f1os de trabajo y esfuerzo. 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